(Panamá) Herencia histórica en situación de riesgo

El conjunto monumental de Portobelo y San Lorenzo en la provincia de Colón, son el único patrimonio de la humanidad de Panamá, declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en peligro. ‘Esto no quiere decir que solamente este sitio histórico está en riesgo’, apunta Katti Osorio, arquitecta restauradora y especialista en patrimonio.

Panamá Viejo, el conjunto monumental Casco Antiguo, al igual que el conjunto monumental histórico del casco antiguo de la ciudad de Colón son considerados por la especialista como sitios relevantes a nivel mundial ‘en riesgo’.

Sumado a estos, están aquellos lugares que gracias a la historia que guardan se han convertido en emblemas culturales. ‘En realidad, gran parte del patrimonio cultural panameño, sobre todo el patrimonio edificado, está en una situación de riesgo’, dice Osorio.

Según explica la especialista, si pensamos en los procesos históricos nacionales recientes y que no están amparados bajo declaraciones de protección, se puede incluir la Zona del Canal y los escenarios del 9 de enero, ‘pues todo este sector fue parte de la dicotomía entre la dominación estadounidense con su propio gobernador, leyes, pasaporte, placa; versus el país joven que estaba al lado, edificando sus monumentos para tratar de imponerse y demostrar que la República de Panamá como tal, sí existía’.

‘Todo lo que está en la Zona del Canal tiene otro sistema que no ha terminado de pasar a manos panameñas. No se ha determinado nada en términos de monumento que pueda pasar a la lista del bagaje cultural panameño’, destaca Osorio.

Dentro de lo edificado que se puede preservar con metodología científica y restauración de bienes materiales, la arquitecta indica que ‘es importante citar lo afroantillano, aquellos lugares donde se dio segregación racial además de los cementerios’.

De hecho, mediante la Ley 7 del 13 de marzo de 2012, se declara Patrimonio Histórico los cementerios de Corozal Silver, Corregimiento de Ancón, en la provincia de Panamá y los de Gatún y Monte Esperanza, ambos ubicados en el corregimiento Cristóbal, provincia de Colón.

Un grupo de arquitectos y urbanistas han planteado varias propuestas para la protección de la arquitectura del área Bella Vista por tratarse de un estilo único en América Latina y un acierto a la arquitectura nacional, de acuerdo con el arquitecto panameño Samuel Gutiérrez (‘Arquitectura bellavistina, patrimonio desamparado’, La Estrella de Panamá , 18 de octubre de 2016).

Igualmente, en la provincia e islas de Bocas del Toro tienen muchas zonas que deberían ser protegidas, a juicio de Osorio.

Según la constitución, agrega, ‘el patrimonio histórico puede ser tanto bienes muebles, inmuebles y monumentos. No necesariamente tiene que estar declarado para ser patrimonio histórico, es decir, la constitución lo ampara aunque no haya una ley que lo designe, siempre y cuando se demuestre que es testimonio del pasado panameño y que está inserto en el proceso histórico nacional’.

SITUACIÓN NO FAVORABLE

Construida por el comerciante Robert Wilcox, la casa que lleva su apellido, ubicada en calle 9 central, en la ciudad de Colón y declarada patrimonio nacional mediante Ley 47 de 8 de agosto de 2002, actualmente se enfrenta a la posibilidad de ser demolida.

‘La casa Wilcox representa un periodo del pasado panameño en el que las tierras de Colón eran de alquiler, las personas no tenían raíces permanentes si no que eran parte de esta ola de construcción en Panamá. También representa un estilo de vida. A medida que pasó el tiempo los mítines políticos tomaron esa casa como un lugar de reunión, al final la casa es un testimonio del pasado panameño esa es la características principal y su estilo único’, indica Osorio.

Por otra parte, el Teatro Nacional, construido por el arquitecto italiano Ruggieri entre 1905 y 1908 y en la actualidad en proceso de restauración, ‘es una demostración importante que en Panamá sí había cultura’, dice.

El Instituto Nacional, los Archivos Nacionales, los edificios construidos para la Exposición Nacional de 1916, el Palacio Municipal; ejemplos de arquitectura clásica en el Panamá de hoy, deben estar bajo normas de protección, a criterio de la especialista.

‘Idealmente un pueblo, empezando por la cabeza del Estado, debe tener una visión de estadística que no se refiera a beneficios comerciales ni económicos, sino también al beneficio de la cultura y de la educación, que representan el desarrollo de los pueblos. Puedo citar lugares que deben ser protegidos por lo que representan para la historia panameña, pero el punto está en tener una política de estado de preservación’, considera la arquitecta.

Para proteger los patrimonios históricos hay que tener un plan de gestión. ‘Debe incluir acciones inmediatas, un plan de emergencia, fondos que sean constantes no solo para la parte administrativa, sino también para implementar planes de mantenimiento’, recomienda Osorio.

VALOR DE LA HERENCIA HISTÓRICA

Panamá ha pasado por una serie de procesos para reconocerse a sí misma y ver todos los rostros que realmente tiene, en este sentido el patrimonio nacional es lo que nos hace diferentes y nos da un valor en el mundo.

‘Cuando en el exterior se habla de Panamá, se busca lo realmente nacional, lo que ha creado la cultura panameña. Conocer cómo nos adaptamos para vivir aquí, da como resultado los tipos de arquitectura que tenemos, cómo nuestros antepasados se proveían de alimento y de igual forma como se vestían, su música, joyas, casas. En fin, esa es nuestra marca país’, concluye Osorio.

PATRIMONIO

Panamá en la lista de la Unesco

Ariana Lyma-Young, directora de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (Inac), detalla que ‘estar incluidos en la lista de Patrimonio Mundial en riesgo representa para el país una afectación debido a la falta de cumplimiento de los requerimientos exigidos por Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) para el mantenimiento de estos sitios históricos y a su vez representa para el Estado la necesidad imperiosa de buscar los mecanismos necesarios para recuperar estos sitios y de esa manera evitar que continúen en la lista de patrimonio en peligro’.

La Unesco enumeró para las fortificaciones de Portobelo y San Lorenzo (en la lista de Patrimonio Mundial en peligro) como factores de riesgo: los factores ambientales, la falta de mantenimiento en los sitios y el desarrollo urbano incontrolable (Portobelo). Para ser retirados de la lista de Patrimonio en peligro, el Estado debe subsanar estos puntos.

Una vez declarado Patrimonio en peligro, el comité de Unesco establece que el Estado le entregue un informe anual de las labores que se están implementando para mejorar el sitio. En el año 2012, el comité de Unesco otorgó un plazo de 3 años para que Panamá desarrollara las acciones que eviten el deterioro de los sitios, no obstante. Al asumir esta administración, en 2014, ‘puso en marcha un plan de gestión para el manejo óptimo de los mismos para que puedan salir de la lista de patrimonio en peligro. Es por ello que al presentarse los informes de gestión al Comité en la reunión de Estambul del año 2016, éste extendió el plazo por tres años adicionales.

Actualmente, el Inac gestiona fondos con el Banco Interamericano de Desarrollo para ejecutar el plan de conservación y remodelación de sitios históricos, entre ellos las fortificaciones de Portobelo y San Lorenzo.

http://www.loqueseoculta.informe25.com/2017/07/panama-herencia-historica-en-situacion.html

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